Disponer de un mapa de procesos con nuevas funciones, procesos y procedimientos para el cambio organizativo y/o tecnológico.
Definir las dependencias y los flujos de información.
Simplificar y racionalizar los procesos y procedimientos internos.
Detección de puntos de convergencia de las áreas de acción y evitar la duplicación.
Establecer flujos de trabajo para mejorar la productividad, racionalizar y reducir el tiempo de gasto, esfuerzo y coste.
La documentación de las funciones, procesos y procedimientos derivados de la redefinición de los nuevos campos.
Proporcionar herramientas para lograr un manejo óptimo de los servicios, aumentando la satisfacción del cliente y la calidad percibida.